La guerra del gas en Europa

La guerra híbrida de EE.UU. contra Rusia no ha hecho más que intensificarse extraordinariamente en los últimos meses. La sanción más contundente y peligrosa para la Unión Europea y Alemania es el intento de Washington para acabar con el Nord Stream 2, el gasoducto desde Rusia hasta Alemania.

La guerra híbrida de EE.UU. contra Rusia no ha hecho más que intensificarse extraordinariamente en los últimos meses. Las revoluciones de colores en Kirguistán y en Bielorrusia, la injerencia Occidental en las elecciones presidenciales moldavas, la nueva guerra entre Armenia y Azerbaiyán por el enclave de Nagorno Karabaj, la utilización de caso Navalni parafundamentalmente presionar a Alemania para que detenga y suspenda definitivamente la construcción del gasoducto Nord Stream 2 y, además, forzar la ruptura en las relaciones en general entre Alemania y Rusia forman parte de esta gran ofensiva norteamericana.

Este artículo corresponde a un fragmento del “Módulo 8: La guerra del gas en Europa” del “Curso: Rusia: caída, recuperación y confrontación geopolítica“, creado e impartido por Fernando Moragón, Presidente del Observatorio Hispano-Ruso de Eurasia.


De todas estas acciones estadounidenses la más contundente y peligrosa para la Unión Europea y Alemania son los intentos de Washington para acabar con el Nord Stream 2. Con elecciones legislativas el año que viene en Alemania, sin Merkel ya como candidata; con un SPD a la baja y a punto de convertirse en un partido marginal en el Bundestag; la ultraderechista Alternativa por Alemania al acecho; un partido liberal que puede pasar a ser extraparlamentario; y a pesar de una presumible subida de los verdes que podrían entrar en el gobierno encabezado por la CDU (que por cierto, todavía no tiene candidato oficial para estas elecciones) la injerencia norteamericana puede ser decisiva en los resultados.

No olvidemos que Alemania en el asunto clave del gaseoducto Nord Stream 2 se debate entre dos hechos: Por un lado, la actual República Federal Alemana es una criatura creada por los EE.UU., tras la desaparición de la Alemania nazi ocupada por las potencias aliadas, para hacer frente a la URSS en los comienzos de la Guerra Fría, y, por tanto, claramente dependiente de Washington que tiene la capacidad para imponer sus intereses por eliminar el gaseoducto Nord Stream 2 y sustituirlo por su Gas Natural Licuado, dañando los intereses gasísticos rusos y alemanes y rompiendo definitivamente sus buenas relaciones. Por otro, el Nord Stream 2 es vital para garantizar el suministro energético de Alemania y de buena parte de la UE y su suspensión supondría un desastre en las ya deterioradas relaciones con Moscú.

 

Localización del Nord Stream 2

Figura 1. Localización del Nord Stream 2.

 

La división en este asunto, como no podía ser de otra forma, de los europeos es un síntoma más de la decadencia del Viejo Continente.

Según ha informado The Wall Street Journal, Los grupos de presión ucranianos llevan cuatro años intentando que Estados Unidos imponga sanciones al gasoducto Nord Stream 2, y ahora están al borde del éxito, gracias a que un grupo de cabilderos ucranianos logró influir en el proceso de elaboración de sanciones de EEUU contra el proyecto germano-ruso. Los funcionarios ucranianos llevan cuatro años tratando de persuadir a la Administración Trump y a los dirigentes del Congreso de que impongan sanciones, y ahora “se sienten al borde del éxito”.

Se trata de Vadim Glamazdin, un empleado de la empresa ucraniana Naftogaz —la compañía nacional de petróleo y gas de Ucrania—, que supervisa la interacción de la empresa con las autoridades, así como de Oleksandr Járchenko, a quien el periódico llama empleado del Consejo Nacional de Seguridad y Defensa. A Glamazdin lo apoyaba el cabildero estadounidense Daniel Vajdich, que trabajaba en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, dice la publicación. Los ucranianos también consultaban con el senador republicano Ted Cruz y la senadora demócrata Jeanne Shaheen.

Curso: “Rusia: caída, recuperación y confrontación geopolítica”

Según el propio Vajdich, este ya ayudó a elaborar sanciones contra Moscú en 2014. Estas medidas restrictivas obligaron a ExxonMobil a retirarse de los proyectos con Rosneft. Como resultado, la compañía petrolera rusa perdió el acceso a importantes tecnologías y el proyecto fue suspendido.

Glamazdin y Járchenko trataron de identificar un lugar vulnerable en el proyecto de construcción del gasoducto y supuestamente involucraron a centros analíticos de Kiev en este trabajo. En el 2018 decidieron que Rusia no tiene barcos que puedan ser usados para colocar tuberías del diámetro correcto y entonces, llegaron a la conclusión de que las sanciones contra las empresas propietarias de esos buques de tendido de tuberías tendrían mayor efecto.

Como resultado, la empresa suiza Allseas se retiró del proyecto debido a la amenaza de sanciones por parte de Washington, y la construcción se detuvo, señala el periódico.

Los cabilderos ucranianos esperan que las próximas restricciones introducidas por EEUU detengan la construcción del Nord Stream 2. “Cuando estas sanciones finalmente se voten y adquieran fuerza de ley, no habrá posibilidad de continuar la construcción del oleoducto”, cree Glamazdin, citado por el diario.

A principios de noviembre, Bloomberg, citando tres fuentes familiarizadas con el tema, escribió que a finales de 2020, el Senado y la Cámara de Representantes de EEUU acordaron nuevas restricciones contra Nord Stream 2. Deberían afectar a las compañías de seguros y certificación que han trabajado con barcos rusos.

Mientras tanto, Alemania ha reafirmado su apoyo político al gasoducto Nord Stream 2 debido a la importancia de la tubería para la seguridad de los suministros de combustible. El proyecto Nord Stream 2 prevé tender dos tuberías de gas con una capacidad total de 55.000 millones de metros cúbicos por año desde la costa rusa a través del mar Báltico hasta Alemania. Ahora su construcción está más del 90% completa. Así que nos encontramos en un momento decisivo en esta pugna.

Alemania es consciente de que es imposible lograr la seguridad europea sin Rusia, como declaró el ministro de Exteriores alemán, Heiko Maas, al intervenir en el Foro de París por la Paz. “Esta es nuestra oportunidad de promover la idea de una seguridad europea conjunta, una seguridad que no se puede lograr sin Rusia, ni mucho menos en contra de Rusia”, dijo Maas, agregando que resulta imprescindible acordar un enfoque conjunto europeo para que “se escuche la voz europea en ese diálogo”. Pero también es consciente de que según afirma Maas, el demócrata Joe Biden, que pronto se mudará a la Casa Blanca, es un líder que “apuesta por la fuerza” en las relaciones con Moscú. Recordemos que fue vicepresidente con Obama y esta fue la administración que lanzó

la guerra híbrida contra Rusia, con lo que todo apunta a que la beligerancia contra Rusia y el belicismo en general aumentaran notablemente frente a la administración Trump. Todo apunta desde Washington que la construcción del gasoducto Nord Stream 2 está a punto de colapsar, comunicó una fuente del Gobierno de EEUU. Los norteamericanos siguen aumentando la presión para sancionar a las empresas europeas que participan en este proyecto. Sin embargo, la iniciativa no está tan “moribunda” como afirman en la Casa Blanca. Este gasoducto “no se está llevando a cabo” por lo que parece estar “moribundo”, señaló a la agencia de noticias alemana DPA un alto representante del Gobierno estadounidense que prefirió mantenerse en el anonimato. Según el interlocutor, las autoridades del país norteamericano han identificado a varias empresas y personas que pueden verse amenazadas por las nuevas restricciones que en estos momentos está preparando EE.UU. Actualmente el Gobierno está contactando con las partes involucradas para informarlas sobre esta amenaza.

“Estados Unidos no quiere imponer sanciones a las empresas europeas. Estamos haciendo estas llamadas para advertirles y darles tiempo para que salgan. En vez de invertir más dinero en el Nord Stream 2 y en las actividades relacionadas con él, sería mejor que las empresas utilizasen cláusulas de fuerza mayor para suspender su participación” en el proyecto, señaló la fuente, citada por el periódico Frankfurter Allgemeine Zeitung.

Las nuevas sanciones, que podrían obstaculizar uno de los proyectos gasísticos más importantes de Europa y Rusia, han sido incluidas en el proyecto de ley anual sobre la defensa preparada en EEUU. Con las nuevas restricciones se busca penalizar a las empresas que faciliten la construcción del gasoducto, incluidos los buques que ayudan a tender tuberías sobre el fondo del Báltico o retirar las formaciones rocosas en su lecho marino.

 

Figura 2. Buque Castoro Sei realizando labores en el Nord Stream in el Mar Báltico.

 

Las sanciones también se dirigen a las empresas que proporcionan seguros o pólizas secundarios para la construcción y la certificación del tramo del gasoducto tendido en Dinamarca. Esta iniciativa elaborada por los legisladores estadounidenses se convertiría en ley solo cuando ambas cámaras del Congreso la aprueben y el presidente estadounidense firme el respectivo documento.

En diciembre del 2019 EEUU aprobó la Ley de Protección de Seguridad Energética de Europa conocida como PEESA (por sus siglas del inglés) a pesar de que este documento había sido duramente criticado en Alemania y Rusia. En el marco de aquella iniciativa se preveía sancionar a los buques especiales que tendieron tuberías en el Báltico. Como resultado, el mayor contratista en esta esfera, la empresa suiza Allseas, se vio obligado a retirarse del proyecto.

Sin embargo, parece que en Moscú no temen mucho a la nueva amenaza proveniente de Washington. En el gigante energético ruso Gazprom señalaron que el Nord Stream 2 recibió financiamiento de sus socios antes de que apareciera la información sobre las nuevas sanciones. El vicepresidente de la empresa, Aleksandr Medvedev, destacó que la francesa Engie, la austriaca OMV, la británico-neerlandesa Shell y las alemanas Uniper y Wintershall consiguieron hacer a tiempo su contribución y sus recursos ya han empezado a utilizarse.

El estado federal alemán de Mecklemburgo-Pomerania Occidental registrará un Fondo de Protección Climática que clasifica al gasoducto Nord Stream 2 como “el componente más importante para la protección del medioambiente” y mediará en la finalización y puesta en marcha del proyecto, escribe el periódico Bild.

Según el medio, para eludir las sanciones de EEUU contra el gasoducto ruso Nord Stream 2 en los próximos días se creará un “fondo de protección del clima” que pronto identificará al gasoducto como “el componente más importante para la protección del medioambiente en Mecklemburgo-Pomerania Occidental” y luego hará todo lo posible para completarlo y ponerlo en marcha.

Por su parte, las empresas alemanas amenazadas por las sanciones de EEUU proporcionarán oficialmente sus servicios e instalaciones a esta misma base para la finalización del oleoducto. Por lo tanto, desde el punto de vista técnico, ninguna empresa interactuará con el Nord Stream 2. De esta manera, no habrá fundamentos para las sanciones estadounidenses y se pondrá en marcha el proyecto ruso-europeo. Además, la Oficina Federal Alemana de Navegación e Hidrografía acordó reanudar los trabajos de construcción del gasoducto para diciembre. Además, señaló que está considerando una solicitud para continuar los trabajos de construcción en enero-abril de 2021.

Hasta ahora, ninguno de los participantes del Nord Stream 2 —OMV, Royal Dutch Shell Plc, Uniper SE, Engie SA y Wintershall AG— ha abandonado el proyecto, a pesar de la presión de Estados Unidos.

Por su parte, el operador de la construcción, Nord Stream 2 AG, declaró que el gasoducto está casi 100% financiado. Según la empresa, el proyecto cuenta con todos los recursos y apoyos financieros necesarios para completar la construcción y la puesta en funcionamiento. La financiación ha sido proporcionada por Gazprom y sus socios europeos.

La Autoridad de Vías Navegables y Transporte Marítimo de Stralsund ya ha informado a los capitanes de los barcos sobre el inicio el 5 de diciembre de las obras de construcción al sur de Adlergrund, en el mar Báltico, donde se encuentran los dos ramales del oleoducto.

El gasoducto Nord Stream 2, impulsado por una alianza de empresas de Rusia, Alemania, Austria, Francia y los Países Bajos, conectará a los dos primeros países por el fondo del mar Báltico. La infraestructura, concebida para diversificar las rutas del suministro del gas ruso a Europa y elevar la seguridad energética, constará de dos ramales para transportar hasta 55.000 millones de metros cúbicos de gas natural.

La construcción fue suspendida en diciembre de 2019 después de que Washington amenazara con sanciones a la empresa suiza Allseas que realizaba las obras.

A principios del mes pasado, la Cámara de Representantes y el Senado de EEUU decidieron incluir sanciones contra Nord Stream 2 en el presupuesto de defensa a partir del año fiscal 2021.

Las restricciones a las compañías de seguros y de certificación que ayudan a Rusia a completar la construcción del oleoducto se establecerán en la Ley de Defensa Nacional de 2021, cuya aprobación está prevista para finales de este año.

No obstante, la ofensiva estadounidense no deja de aumentar. Embajadores estadounidenses en las capitales europeas presionan a dirigentes de las empresas y representantes del liderazgo de los países involucrados en el proyecto. El Gobierno de EEUU se pone en contacto con las empresas europeas involucradas en el tendido del Nord Stream 2 y les advierte de la amenaza de sanciones, informó la agencia DPA citando a un alto funcionario estadounidense.

La empresa energética alemana Uniper que financia la construcción del gasoducto Nord Stream 2 que unirá a Rusia y Alemania por el fondo del mar Báltico, no excluyó que el proyecto quede inconcluso debido a las sanciones de Estados Unidos.

“Estados Unidos intensifica su propósito de imponer sanciones puntuales contra el proyecto Nord Stream 2, esto incrementa la probabilidad de que se detenga la obra o quede inconclusa”, indicó la compañía en un informe. La firma alemana ya ha invertido en el tendido de la tubería 700 millones de euros. Uniper admite que tendrá que asumir pérdidas si llegara a suspenderse este proyecto concebido para elevar la seguridad energética de Europa. La compañía destaca que el operador trabaja para mitigar las consecuencias de la paralización de las obras.

Andreas Schierenbeck, director ejecutivo de Uniper, expresó su confianza en la finalización del proyecto pese a las presiones del exterior. “Supongo y creemos que el proyecto se completará”, subrayó el CEO en una conferencia telefónica. Schierenbeck remarcó que los recursos financieros disponibles son suficientes para terminar la obra. El diario Handelsblatt, por otra parte, informó el 20 de noviembre que el Comité Oriental de Economía Alemana llamó a la presidenta de la Cámara de Representantes de EEUU, Nancy Pelosi, a que se retiren las sanciones de las empresas involucradas en la construcción del gasoducto. La carta señala que el empresariado de Alemania estaba preocupado al enterarse de que “los demócratas estadounidenses quieren imponer nuevas sanciones extraterritoriales contra el proyecto Nord Stream 2 a expensas de las empresas europeas”.

Y es que Alemania se juega su futuro energético en esta partida. Para el 2034, Alemania verá un notable aumento de la demanda de gas: de 90.000 a 110.000 millones de metros cúbicos. Por lo tanto, Berlín debe buscar nuevas opciones para importarlo. La más fiable y barata es el Nord Stream 2, de acuerdo a un estudio analítico de la agencia consultora noruega Rystad Energy. Al mismo tiempo, Alemania se ha propuesto un “objetivo ambicioso”: abandonar la energía nuclear para 2022 y la industria del carbón, para 2038. Para cambiar a fuentes de energía renovables, el país necesitará mucho gas.

Mientras tanto, se estima que los suministros de combustible azul de Noruega y los Países Bajos a Alemania bajarán. En particular, en los Países Bajos, se está cerrando un gran campo de Groninga.

Si Alemania decide que el precio es el factor más importante, es decir, si se niega a pagar más por el GNL estadounidense, el Nord Stream 2 ayudará a diversificar la oferta en el mercado y también a reducir el riesgo de aumento de los costos de la energía. La creciente dependencia de Alemania del gas la hace más vulnerable a las tensiones geopolíticas. Y esta es otra razón por la que es importante diversificar las fuentes de suministro. El gasoducto ruso Nord Stream 2 permitirá a los alemanes negociar términos y condiciones más favorables y bajar el precio de los recursos energéticos. También es importante evitar que el gas pase a través de otros países y, en particular, por la políticamente inestable Ucrania. La infraestructura para el tránsito del combustible azul allí es anticuada, lo que constituye una amenaza para la seguridad energética en Alemania.

El político alemán y diputado del Bundestag, Waldemar Herdt, afirmó que la suspensión de Nord Stream 2 podría dar lugar a multas millonarias, así como plantear cuestiones sobre la seguridad energética de Alemania. Además, el diputado advirtió que Europa sufriría pérdidas millonarias si llegara a suspenderse el proyecto de gas Nord Stream 2. “Nord Stream 2 no es un proyecto alemán o ruso. Aquí participan más de 100 empresas (…) Si suspendiéramos el Nord Stream 2 por una decisión política, las multas superarían los 10.000 millones de euros”, dijo el parlamentario.

Compañías de Austria, Francia, Países Bajos, Alemania y Rusia impulsan la construcción del gasoducto que conectará a los dos últimos países por el fondo del mar Báltico. Las obras fueron suspendidas en diciembre de 2019 después de que Estados Unidos amenazara con sanciones a la empresa suiza Allseas que realizaba el tendido. Recientemente algunos legisladores alemanes pidieron la paralización definitiva del proyecto al vincularlo con el caso de Alexéi Navalni, un opositor ruso que presuntamente fue envenenado.

Herdt remarcó que las empresas involucradas en el proyecto invirtieron dinero y si se suspende definitivamente tendrán que ser compensadas. El diputado alertó además que la suspensión definitiva de las obras pone en riesgo la seguridad energética de Alemania. “Cerramos las plantas de carbón, renunciamos a la energía nuclear, apostamos por el transporte eléctrico, pero de dónde vamos a sacar los recursos energéticos si renunciamos a la oferta de gas que nos hizo Rusia, una oferta muy buena tanto desde el punto de vista económico como ecológico”, apuntó.

 

Figura 3. Dos tuberías son soldadas en el buque Castoro Sei. Por Bair175 – Own work, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=25732789

El parlamentario sostuvo que toda la historia relacionada con el Nord Stream 2 es una lucha por los mercados energéticos y es que a Estados Unidos no le conviene la construcción del gasoducto ya que ese país busca vender su gas licuado a Europa. “Esa lucha se lleva a cabo con métodos políticos y económicos sucios. Los que piden la renuncia al Nord Stream 2 deben decirle a sus electores que como resultado del cierre de ese proyecto los precios de los recursos energéticos aumentarán, las facturas de gas y luz subirán un 20%”, subrayó Herdt.

Pero los rusos no permanecen quietos. Las continuas sanciones e injerencias políticas de la UE están alejando cada vez más a Rusia de Europa. Moscú está girando hacia Oriente y busca ampliar sus exportaciones de recursos energéticos, incluido el gas, al mercado asiático, como declaró el presidente ruso, Vladímir Putin, en un foro organizado por el banco de inversión VTB Capital. El mandatario indicó que Rusia es el mayor suministrador de recursos energéticos al mercado europeo. “En cuanto al gas, le corresponde más del 70% de nuestras exportaciones a Europa, si no me equivoco. Pero también ampliamos nuestros suministros a Asia”, dijo el líder ruso. El presidente aseguró que la región asiática es un mercado prometedor. En particular, Rusia incrementa sus exportaciones a China, Japón y la India, así como a “otros países de esa región prometedora y creciente”, puntualizó. Sirva como ejemplo el gaseoducto Fuerza de Siberia, ya en funcionamiento, que suministrará 38.000 millones de metros cúbicos anuales de gas ruso a China y la reactivación del proyecto Fuerza de Siberia 2 que llevaría el gas ruso a través de Mongolia a China. O el reciente suministro de la gasística privada rusa Novatek por la Ruta del Norte de GNL a Japón.

El deterioro de las relaciones entre la UE y Rusia ha llego hasta tal punto que el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha declarado recientemente al intervenir en una reunión de altos cargos de las Cancillerías de Bielorrusia y Rusia celebrada en Minsk, en referencia a la UE que: “No estamos pensando en cómo llevar las cosas: si como siempre o de algún otro modo, sino que queremos comprender si vale la pena tener que ver en general con las estructuras de Bruselas, mientras éstas funcionen como han funcionado hasta ahora”. Desde Rusia son muchos los que opinan que la construcción del Nord Stream 2 será el último proyecto conjunto de Rusia y la Unión Europea, ya que la UE se muestra como un socio económico poco fiable.

Moscú ha llegado a poner de contraejemplo a la UE como a pesar de las presiones norteamericanas Rusia y Turquía relanzaron el proyecto Turk Stream en el menor tiempo posible, pero Europa durante años no puede demostrar que es lo suficientemente soberana e independiente como para hacer realidad el proyecto Nord Stream 2, muy beneficioso para la UE, declaró el presidente ruso Vladímir Putin.

“Sé que el presidente [Recep Tayyip] Erdogan está llevando a cabo una política exterior independiente, ya que a pesar de las presiones, logramos el proyecto Turk Stream en poco tiempo, pero con Europa todavía no podemos, (…) Europa no puede mostrar una independencia y soberanía elementales para implementar el proyecto Nord Stream 2, absolutamente beneficioso para ella”, dijo el mandatario. Putin destacó que Ankara, al igual que Moscú, obró con rapidez y partiendo de sus intereses nacionales.

Como hemos señalado, se oponen al nuevo gasoducto EEUU, que busca vender a Europa el gas natural licuado de sus yacimientos de esquisto, y algunos países europeos como Polonia, Letonia o Lituania. Ucrania, que teme perder sus ingresos por el tránsito del gas ruso, también está en contra del proyecto.

En agosto de 2017, Estados Unidos aprobó un instrumento llamado CAATSA (Ley para Contrarrestar a los Adversarios a través de las Sanciones) y diseñado para impedir cualquier transacción con Rusia. En julio pasado, Washington extendió las sanciones impuestas en virtud de esa ley al gasoducto Nord Stream 2. El Departamento de Estado de EEUU prohibió prestar servicios y proporcionar instalaciones a los buques que participan en el Nord Stream 2, financiar su actualización o instalación del equipo a bordo. Las empresas debían dejar de hacerlo dentro de los 30 días a partir del 20 de octubre. Las sanciones contra el gasoducto ruso en Europa no son las primeras, sino una continuación a las del año pasado que afectaron a los socios de Gazprom en el tendido del Nord Stream 2 y el Turkish Stream. La suiza Allseas suspendió entonces su trabajo y retiró dos buques colocadores de tuberías.

Gazprom tuvo que buscar urgentemente una alternativa. Eligió los buques Fortuna y Akademik Cherski. Probablemente este último es el objetivo principal de las sanciones porque no tenía el equipo necesario como hemos contado más arriba. “Pero EEUU llegó un poco tarde. El buque principal capaz de completar el Nord Stream 2 ya está pasando pruebas en la zona de Kaliningrado”, comentó Artiom Déyev, jefe del departamento analítico de AMarkets. Sin embargo, no se excluye que el buque necesite diversas mejoras técnicas. “Las sanciones pueden bloquear completamente esa posibilidad”, admitió el interlocutor de la agencia.

Además, el proyecto corre el riesgo de perder su base logística en el puerto de Mukran en la ciudad de Sassnitz. Allí se almacenan las tuberías y se modernizó el Akademik Cherski. “Si el puerto alemán y las empresas implicadas en las obras consideran que las sanciones son una amenaza grave, nuestros barcos tendrán que trasladarse”, advirtió Artiom Déyev.

“Las inversiones europeas en el gasoducto ascienden a 5.000 millones de dólares. Además, se han invertido unos dos millones en el componente terrestre del proyecto. Nadie querrá perder ese dinero para complacer los intereses económicos puramente estadounidenses”, comentó, a su vez, Oleg Cherednichenko, profesor asociado del departamento de teoría económica de la Universidad Plejanov de Economía Rusa.

Pero Washington continúa la política de sanciones con el fin de hacerse con el mercado europeo para exportar allí su gas natural licuado. El Departamento de Estado tiene la intención de “utilizar toda la gama de sanciones para detener la construcción” del gasoducto ruso, indica Irina Badmaeva. El Senado de EEUU está preparando más sanciones que pueden formar parte del presupuesto de defensa. En ese caso, las sanciones se aplicarán también a los seguros de los buques.

“En primer lugar, es el Academik Cherski. Dinamarca dio su permiso para finalizar la construcción, el buque está pasando las pruebas, pero luego se necesitará un seguro sin el cual no se puede empezar trabajos en el Báltico”, explicó Déyev. En septiembre, el grupo internacional que proporciona seguros de responsabilidad a los armadores (International Group of P&I Clubs) se negó a firmar contratos para el proyecto del gasoducto Nord Stream 2 debido al riesgo de sanciones estadounidenses. “Es poco probable que la mayoría de las empresas se atreva a violar las sanciones estadounidenses, pero puede haber otras organizaciones que se arriesguen”. Marjíyev también señaló que se podría encontrar empresas aseguradoras para Nord Stream 2.

Esta guerra, en cualquier caso, va tener dos perdedores claros la UE y Alemania, ambas más divididas que nunca.

 


Fernando Moragón es licenciado en Geografía e Historia -especialidad historia contemporánea- por la UCM. Tras una larga docencia se especializo en Rusia, Asia Central, Mongolia y las Regiones Autónomas chinas de Xinjiang y Mongolia Interior y la Nueva Ruta de la Seda.

Es presidente de varias organizaciones, entre ellas el Observatorio Hispano-Ruso de Eurasia (OHRE) y el Consejo Hispano-Chino “One Belt, One Road”. Ha viajado numerosas veces por Asia y Europa, participado en diferentes congresos y foros, especialmente en Rusia. Ha publicado diversos artículos sobre geopolítica, historia, filosofía y economía en diversos idiomas (español, inglés, ruso, uzbeko, etc.). Actualmente, como asociado de Roscongress, a través de un acuerdo de esta con OHRE, participa en los grandes eventos internacionales que esta organiza como el Foro Económico Internacional de San Petersburgo o el Foro Económico Oriental de Vladivostok. Colabora habitualmente en medios de comunicación como HispanTV, RT, Sputnik, Radio Internacional, Radio Ya, El Mundo Financiero, O`zbekiston24, CGTN, Telesur o NTV.

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